Esta es la historia de los
Buendía, la estirpe que estuvo condenada a vivir cien años de soledad.
Los Buendía pudieron descansar en paz cuando nació la primera criatura
procreada en el amor verdadero.
José
Arcadio Buendía y su esposa, Úrsula, son los procreadores de José
Arcadio Buendía, el hijo mayor, y Aureliano Buendía, que más tarde
sería coronel y Amaranta, la menor; de estos tres nacerán cuatro
generaciones que, de manera cíclica como la historia, se irán
relacionando y procreando entre ellos mismos, salvo algunas
excepciones. Ésta familia acompañada por otros esposos, mujeres y niños,
cruzan la sierra y en un lugar desierto encallado en el caribe fundan
el pueblo de Macondo; el pueblo es testigo de la felicidad, de la
tristeza, de la fortuna y de la desdicha en donde dignamente, durante
mas de cien años, vivieron los Buendía.
![]() |
CIEN AÑOS DE SOLEDAD |
Guiado por el asombro y
la imaginación, José Arcadio Buendía se trastorna con la magia y las
invenciones que Melquíades lleva a Macondo cada año con el circo. La
obsesión de José Arcadio por las empresas mas inimaginables y su
cercana relación con el gitano, Melquíades, son las constantes que
marcaran y confirmarán su destino y el de toda su familia. Las
relaciones de pasión-amor-odio más fuertes y destructivas se darán en el
transcurrir de cuatro generaciones impregnadas por la superstición, el
miedo, la religión, la soledad, la inocencia y la solidaridad. Los
nombres se van perpetuando de generación en generación como los lazos
carnales entre los primos y las tías, los hermanos y las abuelas,
etcétera. Por la vida de los Buendía conocemos la historia de Macondo,
del caribe y de América. La devastación de la tierra con la fiebre de
los bananos, una guerra civil, la creación de los sindicatos.
Los
Aurelianos son pensativos, meditabundos y combativos; Los José
Arcadios son parranderos, obsesivos, y, locos, son todos. De estas
historias personales que construyen la gran historia familiar nacen y
viven los seres más extraños, mágicos y desolados que el mundo allá
antes visto.
"Muchos
años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano
Buendía habia de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó
a conocer el hielo". Con estas palabras empieza una novela ya
legendaria en los anales de la literatura universal, una de las
aventuras literarias más fascinantes de nuestro siglo. Millones de
ejemplares de "Cién años de Soledad" leídos en todas las lenguas y el
premio Nobel de Literatura coronando una obra que se había abierto paso
"boca a boca"
No hay comentarios:
Publicar un comentario